¿Qué es el software libre y por qué es importante para mí?
Miércoles, 12 de Agosto de 2009 04:19
Enviado por Federico Heinz, Fundación Vía Libre (CBA).
¿QUIÉNES SOMOS?
Fundación Vía Libre es una organización sin fines de lucro radicada en Córdoba, Argentina. Desde el año 2000 trabajamos en difusión del conocimiento y desarrollo sustentable, en la era digital.
Fundación Heinrich Böll es una fundación política alemana sin fines de lucro, cercana a la Alianza 90/Los verdes, cuyo objetivo primordial es promover el concepto de ciudadanía y los valores democráticos a través del debate crítico en cuestiones políticas, económicas y culturales relevantes, haciendo especial foco en los derechos de las mujeres y la democracia de género, la defensa del medio ambiente y el desarrollo sustentable.
¿POR QUÉ NOS OCUPAMOS DEL SOFTWARE?
Las computadoras intervienen en cada vez más aspectos de nuestra vida cotidiana. Son tan comunes que se han vuelto invisibles: casi nadie reconoce como computadoras a los teléfonos, cajeros automáticos, balanzas, ascensores, televisores. Las computadoras controlan nuestras comunicaciones públicas y privadas y el almacenamiento de los datos que conforman nuestra memoria social.
Las computadoras, a su vez, obedecen ciegamente a sus programas. Son éstos los que permiten o impiden el establecimiento de una comunicación, el almacenamiento o la recuperación de información. Sin ninguna exageración, los programas son los que determinan quién puede comunicar qué a quién, y cuándo.
Quien controla el software controla, literalmente, nuestras comunicaciones y el acceso a nuestra memoria social. El control de los programas es, así, un asunto político que debe estar en las manos de todas las personas, y no puede ser privilegio de ninguna entidad particular.
¿QUÉ ES EL SOFTWARE?
Los programas de computadora, también conocidos como “software” son, básicamente, recetas minuciosamente detalladas para la solución de un problema (por ejemplo, escribir una carta). Estas recetas están escritas en alguno de varios lenguajes formales, de la manera que las matemáticas o la música se escriben usando notaciones propias. Las personas que estudian estos lenguajes pueden usarlos para explicarse sus soluciones entre sí, discutirlas y mejorarlas.
Los programas también se pueden traducir a un lenguaje especial, llamado “lenguaje de máquina”, produciendo una lista de instrucciones que puede ser ejecutada automáticamente y a gran velocidad por una computadora para resolver ese problema específico.
¿QUIÉN LO PRODUCE?
El software se produce en una gran variedad de entornos: hay personas que lo escriben como hobby, otras que trabajan para grandes corporaciones que luego venden el derecho de uso, otras que lo hacen como labor voluntaria para organizaciones sociales. Casi todas las organizaciones de envergadura mediana cuentan con personal capaz de escribir programas simples para sus tareas habituales.
Cualquier persona con alguna vocación para las matemáticas puede, con un poco de entrenamiento, comprender y escribir programas con éxito. El Software Libre, que es desarrollado por una comunidad muy variopinta de personas, algunas como parte de su trabajo, otras como hobby, otras como forma de aprender a programas, es un ejemplo de cómo entre todos podemos producir programas muy complejos y útiles.
SOFTWARE PRIVATIVO
Cuando aprendemos a cocinar un plato agradable, compartimos la receta con nuestros amigos. Si contiene ingredientes que no nos gustan, los eliminamos y reemplazamos por otros, produciendo una variante de la receta, que también podemos compartir. Cuando nos cansamos de alguna prenda, o se estropea, podemos combinar pedazos de ella con pedazos de otra para confeccionar una nueva que nos sirva. Cuando vamos a vivir a una casa nueva, la pintamos, la decoramos, la adaptamos al uso que vamos a darle. Todo esto es natural, es parte de habitual de nuestra vida: damos forma a las cosas que nos rodean para que nos hagan la vida más fácil y agradable.
Sin embargo, las licencias bajo las que se distribuyen muchos programas que usamos todos los días restringen seriamente nuestra libertad de hacer cosas que deberían ser sobreentendidas:
- sólo tenemos permiso para instalarlo en una única máquina;
- sólo nos entregan el programa en lenguaje de máquina, y no en lenguaje de programación, con lo que no podemos leerlo y aprender cómo funciona;
- no tenemos permiso para darle una copia del programa a nuestros amigos;
- no tenemos permiso para modificar el programa para mejorarlo y adaptarlo a nuestras circunstancias y necesidades.
Estos programas que se distribuyen a cambio de que renunciemos a nuestro derecho a compartirlos, aprender de ellos y adaptarlos a nuestras necesidades se denominan software privativo.
SOFTWARE LIBRE
Afortunadamente, hay programas que se distribuyen bajo condiciones que respetan nuestra libertad. Decimos que un programa es software libre cuando su licencia no restringe nuestra libertad de:
- usar el programa para cualquier propósito;
- estudiar el programa, y adaptarlo a nuestras necesidades;
- distribuir copias del programa;
- mejorar el programa, y compartir las mejoras con otros.
Para que sea posible estudiar y mejorar el programa, los programas libres no sólo se distribuyen en lenguaje ejecutable: los usuarios también tienen a su alcance el programa expresado en lenguaje de programación. Las personas que se dedican a la programación llaman a éste el “código fuente”, del programa.
¡PERO YO NO QUIERO APRENDER A PROGRAMAR!
No todas las personas quieren aprender repostería, o tocar un instrumento musical. Sin embargo, todos nos rebelaríamos si alguien pretendiera restringir el acceso a ese conocimiento.
Si el programa es libre, pero no sabemos modificarlo, podemos contratar o convencer a alguien para que lo haga por nosotros, o decidirnos a aprender. Puede ser caro, o difícil, pero al menos es posible. Si el programa no es libre, en cambio, es imposible adaptarlo a lo que necesitamos.
USAR EL PROGRAMA PARA CUALQUIER PROPÓSITO
La licencia de los programas privativos a menudo imponen restricciones a los usos que se le puede dar a los programas. Muchos programas pretenden limitar la liberad de expresión de sus usuarios, prohibiéndoles criticar públicamente el programa, otros prohíben su uso en determinadas áreas de la actividad humana, otros restringen su uso por parte de ciertos grupos de personas.
Cuando usamos el programa para hacer algo que su licencia prohíbe, podemos estar quebrando la ley, independientemente de si lo que pretendemos hacer es legal o no, o incluso imperiosamente necesario. El software libre nos permite usarlo para lo que nosotros creemos necesario, no para lo que le conviene al departamento de mercadeo de una corporación.
ESTUDIAR EL PROGRAMA Y ADAPTARLO A MIS NECESIDADES
Alicia ha confeccionado un vídeo que narra una historia de su comunidad, y quiere publicarla en Internet. Sin embargo, la computadora se niega a hacerlo, desobedeciendo a Alicia en favor de un amo más poderoso: el programa. Alicia está usando un programa confeccionado de tal manera que impida la copia de películas de alta calidad, para impedir la copia ilegal. La copia que Alicia quiere hacer no es ilegal, pero el programa la traiciona, y se lo impide de todos modos.
Si el programa que Alicia usa es libre, ella tiene aún el recurso de leer el programa y modificarlo de tal manera que le permita hacer la copia (o de encontrar a alguien que lo haga por ella). Si el programa es privativo, en cambio, Alicia no tiene ninguna esperanza de publicar su vídeo.
DISTRIBUIR COPIAS DEL PROGRAMA
El valor de los bienes físicos (por ejemplo, una manzana, o una casa) disminuye mientras más son la personas con las que lo comparto. Con los programas, pasa exactamente lo contrario: no sólo es cierto que millones de personas pueden estar usando el mismo programa al mismo tiempo sin que su valor se degrade, sino que éste aumenta. Mientras más personas usan un programa, más personas hay con las que puedo compartir datos y experiencias.
La prohibición de darle copias de un programa a mis amigos, así, destruye la posibilidad de que el programa alcance su máximo potencial de riqueza social, con el único objetivo de que un puñado de empresas transnacionales amasen inmensas fortunas privadas. Es destruir un peso de valor para acumular un centavo de fortuna.
El software libre, en cambio, alienta la distribución de copias, para ayudar a las personas y al crecimiento del mismo programa.
COMPARTIR MIS MEJORAS CON LA COMUNIDAD
El software privativo no nos permite mejorarlo, el software libre sí.
Así, es muy común que el software libre sea mejorado por sus propios usuarios: traducido a lenguas autóctonas, adaptado a necesidades locales, depurado de errores cometidos por quien lo programó originalmente. Por lo general, muchas otras personas pueden beneficiarse usando la nueva versión del programa, porque tienen necesidades similares a las de quien hizo la mejora.
Tan naturalmente como podemos compartir con nuestros vecinos las mejoras que hacemos a una receta, el software libre alienta que compartamos con ellos también las mejoras a los programas.
COPYRIGHT
Tanto el derecho de autor como su variante sajona, el copyright (“derecho de copia”), dicen que el autor de una obra (una novela, una canción, un programa de computadora) es la única persona con derecho a reproducirla y distribuir copias, o a otorgar permiso para hacerlo.
Originalmente, el derecho de autor duraba un máximo de catorce años, y se limitaba a restringir la confección y distribución a escala industrial con fines de lucro, mientras que las copias individuales para uso personal no estaba afectada.
En los últimos años, la duración del copyright ha crecido enormemente (en la mayoría de los países, dura por toda la vida del autor más setenta años), y hay cortes que consideran que también cubre copias privadas y sin fines de lucro.
Es importante tener en cuenta que todos los programas, aún los programas libres, están cubiertos por copyright. La razón por la que es posible distribuir legalmente copias de programas libres es que está permitido expresamente en sus licencias.
COPYLEFT
Supongamos que Alicia escribe un programa, y le da una copia a Bea, permitiéndole a éste libertad absoluta de redistribución. Bajo estas condiciones, Bea podría hacer algo dañino: entregarle una copia a Carlos, pero sólo bajo condiciones privativas. Alicia no quiere que esto pase, ella escribió el programa con la intención de que sea libre.
Curiosamente, hay una manera de usar el copyright para impedir que Bea se porte mal. En vez de otorgar permiso ilimitado de copia, Alicia entrega el programa bajo una licencia que permite la distribución de copias, pero sólo bajo exactamente los mismos términos de que la licencia original. Así toda persona que recibe el programa, recibe automáticamente también los mismos derechos.
Las licencias que utilizan este truco para preservar la libertad de copia de los programas o de otro tipo de obras son llamadas, jocosamente, licencias copyleft (“izquierdo de copia”).
¿CÓMO EMPIEZO A USAR SOFTWARE LIBRE?
La situación ideal es aquella en la que todos los programas que uso en mi computadora son libres. Quienes están acostumbrados a usar programas privativos a menudo encuentran que aprender de golpe a usar una gran cantidad de programas desconocidos es muy complicado. Para esas personas, es recomendable comenzar a reemplazar sus programas individualmente, en el mismo entorno que están habituadas a usar. Una vez que aprenden a usar los programas más frecuentes, eliminar el resto del software privativo es muy sencillo.
| Tarea | Programa | Sitio web |
| Correo Electrónico | Mozilla Thunderbird | http://www.mozilla-europe.org/es/products/thunderbird |
| Web | Mozilla Firefox | http://www.mozilla-europe.org/es/products/firefox |
| Ofimática | OpenOffice.org | http://es.openoffice.org |
¿PUEDO USAR SOFTWARE LIBRE EXCLUSIVAMENTE?
Las personas que usan computadoras por primera vez, lo mejor es acostumbrarse de entrada al software libre. Una vez acostumbrados a usar algunos programas libres, seguramente querremos eliminar los programas privativos de nuestra máquina. Es perfectamente posible hacer que su computadora funcione exclusivamente con software libre. Una de las maneras más comunes de hacerlo es instalando alguna versión de GNU/Linux.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Puedo comunicarme con personas que usan otro software?
Sí, usando software libre podemos enviar y recibir correo electrónico, mensajes instantáneos y archivos, y podemos leer y escribir los documentos de los programas más difundidos.
¿Es difícil de usar?
No es más difícil ni más fácil, en la mayoría de los casos sólo es ligeramente distinto. Puede llegar a costar trabajo acostumbrarse a algunos programas que sí son distintos, pero no más que lo que cuesta pasar de un programa privativo a otro.
¿Puedo escuchar música/ver vídeos/hacer diseño gráfico/...?
Hay programas libres para hacer todo lo que habitualmente se hace con las computadoras. No todos están en el mismo nivel de desarrollo: algunos están menos maduros que sus contrapartes privativas, mientras que otros lo están más. Hay cosas para las que aún no hay software libre, al igual que hay cosas para las que no hay software privativo.
¿Quién me puede ayudar?
En casi todas las ciudades existen grupos de usuarios de software libre que se han puesto por tarea ayudar a los recién llegados a instalar y usar los nuevos programas.
Estos grupos de usuarios suelen comunicarse primordialmente por Internet (más que nada correo electrónico), y por lo general organizan eventos en los que ayudan a las personas a instalar los programas que necesiten.
Si necesita ayuda, la mejor opción es buscar en Internet el grupo de usuarios más cercano, y ponerse en contacto con ellos.
CONTRATAPA
Las computadoras actúan como intermediarias de cada vez más áreas de nuestra vida cotidiana. En cada una de ellas, hay programas que las controlan de manera invisible. Es este conjunto de programas, el llamado “software”, el que permite o impide que las personas se comuniquen, accedan a información, obtengan dinero de su cuenta bancaria, etc. Así, quien controla el software controla hoy nuestras comunicaciones y nuestra memoria social. Es éste un poder demasiado grande para dejarlo en manos de cualquier grupo u organización: el control del software debe estar en manos de todas y cada una de las personas. El software libre hace posible esta visión.
Actualizado ( Martes, 18 de Agosto de 2009 01:24 )


¿Qué es el software libre...?

